Hijos del exilio republicano en el norte de África: “Mi padre escapó de un infierno para meterse en otro mucho peor“ 2025

Hijos del exilio republicano en el norte de África: “Mi padre escapó de un infierno para meterse en otro mucho peor"

En 1939, miles de españoles cruzaron el Estrecho huyendo de la cárcel o el fusilamiento. En el Magreb encontraron campos de concentración, enfermedades y un camino que en muchos casos nunca volvió a pasar por España. Los descendientes de esas vidas trastocadas por la diáspora reivindican su memoria

Infografía – Tres vidas, un mismo exilio

“El exilio nos ha marcado la vida a todos los que pertenecemos a esta generación tan extraña, a los nacidos en el Magreb sin que ninguno de nosotros supiera qué era el exilio ni por qué nuestros padres vivían tan lejos de España. Es un dolor a veces imperceptible que atraviesa a cientos de familias. Yo también soy exiliada, aunque naciera varios años después de la Guerra Civil. Siempre he dicho que soy un poco de ninguna parte, una unidad compuesta por tres países, Marruecos, donde nací y crecí, Francia, donde hice mi vida adulta, y España. Mi padre nunca quiso volver a saber nada de España. Quiso pasar página, olvidarse de todo lo que había sufrido. Pero este país, del que él fue expulsado a patadas cuando tenía 23 años, está en mis entrañas. Por eso he venido a vivir aquí: para decirles a todos los que quisieron matarlo que aquí estamos sus descendientes”.

En la casa de Cristine Hernández, en Santiago de la Ribera, los álbumes de fotos en blanco y negro apilados en las estanterías hablan por sí solos: ropas finas y sucias de polvo, tierra seca, sudor en la piel, un sol incisivo, un hombre joven y delgado que posa en la puerta de una ambulancia muy antigua, en pleno desierto. La noche del 30 de marzo de 1939, dos días después de haber huido para siempre de España desde Alicante a bordo del buque Stanbrook junto a otros 3.000 desconocidos, ese hombre, un médico extremeño llamado Arturo Hernández, observa recostado sobre la cubierta la silueta de Orán, en la prometedora Argelia francesa. En dos días de travesía por el Mediterráneo nadie ha pronunciado su nombre. Ninguna de esas personas, perseguidas todas por el franquismo, es consciente de que ese viaje que al principio no saben o no quieren llamar exilio será una pesadilla que dejará huella en todas las generaciones que vengan detrás.

                                <!--[if IE 9]&gt;-->
            <video style="display: none">










            <!--[if IE 9]&gt;</video>&lt;![endif]-->

            <img src="https://iustitia.bg/wp-content/uploads/2025/12/hijos-del-exilio-republicano-en-el-norte-de-africa-mi-padre-escapo-de-un-infierno-para-meterse-en-otro-mucho-peor-2025-1.jpg" alt="Cristine Hernández, hija del exiliado Arturo Hernández, nació en Bou Arfa, Marruecos, junto al campo de concentración. Vivió sus primeros años en Uchda. Se mudó a Annecy, en Francia, en los 70, y allí hizo su vida hasta que vino a vivir a España en 2023.">






                        <figcaption class="image-footer">
        <span class="title">
            Cristine Hernández, hija del exiliado Arturo Hernández, nació en Bou Arfa, Marruecos, junto al campo de concentración. Vivió sus primeros años en Uchda. Se mudó a Annecy, en Francia, en los 70, y allí hizo su vida hasta que vino a vivir a España en 2023.                            </span>
                                </figcaption>

            </figure><p class="article-text">
    Qui&eacute;n puede o se atreve a irse de un d&iacute;a para otro de su propio pa&iacute;s, a romper con todo, con la vida que uno ha tenido siempre, con tal de no ser asesinado. Arturo Hern&aacute;ndez cree, ingenuamente, que en Argelia nadie podr&aacute; averiguar su pasado, ni la raz&oacute;n por la que ha tenido que escapar a toda prisa, ni que su nombre figura ya escrito a m&aacute;quina en una lista de futuros fusilados. Piensa que all&iacute; podr&aacute; estar a salvo y recuperar la libertad que despu&eacute;s de tres a&ntilde;os de guerra ya no sabe imaginar. &ldquo;Pero se equivoca. Y solo tarda unas pocas horas en darse cuenta&rdquo;, afirma Cristine, su hija, que ahora tiene 72 a&ntilde;os.
</p><h2 class="article-text"><strong>Exiliados y prisioneros</strong></h2><p class="article-text">
    La historiadora Victoria Fern&aacute;ndez cifra en unas 12.000 las personas que abandonaron Espa&ntilde;a rumbo al exilio en el norte de &Aacute;frica, la mayor parte desde Cartagena y Alicante. Todas ellas fueron tratadas all&iacute; por las autoridades francesas como delincuentes. Primero fueron detenidas. Despu&eacute;s, transportadas como ganado a decenas de campos de concentraci&oacute;n. Aquel calvario dur&oacute; cuatro a&ntilde;os, hasta que en 1943 las tropas aliadas devolvieron la legalidad y los derechos humanos. La pregunta de por qu&eacute; se trat&oacute; as&iacute; a los exiliados espa&ntilde;oles sigue sobrevolando al cabo de tant&iacute;simo tiempo una de las di&aacute;sporas m&aacute;s desconocidas de la historia reciente de Espa&ntilde;a.
</p><p class="article-text">
    <span id="infografia"></span>
</p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">

        <!-- Generated by ai2html v0.110.0 - 2025-12-15 09:36 -->

#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-box ,
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-box .g-artboard {
    margin:0 auto;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-box p {
    margin:0;
    font-family: 'Encode Sans', sans-serif;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-box .g-aiAbs {
    position:absolute;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-box .g-aiImg {
    position:absolute;
    top:0;
    display:block;
    width:100% !important;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-box .g-aiSymbol {
    position: absolute;
    box-sizing: border-box;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-box .g-aiPointText p { white-space: nowrap; }
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-D {
    position:relative;
    overflow:hidden;
    display:none!important;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-D p {
    font-weight:500;
    line-height:16px;
    opacity:1;
    letter-spacing:-0.01em;
    font-size:13px;
    text-align:left;
    color:rgb(0,0,0);
    text-transform:none;
    padding-bottom:0;
    padding-top:0;
    mix-blend-mode:normal;
    font-style:normal;
    height:auto;
    position:static;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-D .g-pstyle0 {
    font-weight:700;
    line-height:24px;
    height:24px;
    font-size:20px;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-D .g-pstyle1 {
    text-align:center;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-D .g-pstyle2 {
    font-weight:700;
    line-height:22px;
    height:22px;
    text-align:center;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-D .g-pstyle3 {
    line-height:22px;
    height:22px;
    opacity:0.3;
    mix-blend-mode:multiply;
    font-size:14px;
    text-align:center;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-D .g-pstyle4 {
    line-height:22px;
    height:22px;
    opacity:0.3;
    text-align:center;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-D .g-pstyle5 {
    line-height:14px;
    height:14px;
    text-align:center;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-D .g-pstyle6 {
    line-height:14px;
    height:14px;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-D .g-pstyle7 {
    font-weight:700;
    line-height:14px;
    height:14px;
    text-align:center;
    color:rgb(255,255,255);
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-D .g-pstyle8 {
    height:16px;
    opacity:0.2;
    mix-blend-mode:multiply;
    text-align:center;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-D .g-pstyle9 {
    line-height:13px;
    height:13px;
    letter-spacing:-0.011em;
    font-size:11px;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-D .g-cstyle0 {
    font-weight:700;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M {
    position:relative;
    overflow:hidden;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M p {
    font-weight:500;
    line-height:16px;
    opacity:1;
    letter-spacing:-0.01em;
    font-size:13px;
    text-align:left;
    color:rgb(0,0,0);
    text-transform:none;
    padding-bottom:0;
    padding-top:0;
    mix-blend-mode:normal;
    font-style:normal;
    height:auto;
    position:static;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M .g-pstyle0 {
    font-weight:700;
    line-height:22px;
    height:22px;
    letter-spacing:0em;
    font-size:18px;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M .g-pstyle1 {
    text-align:center;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M .g-pstyle2 {
    font-weight:700;
    line-height:15px;
    height:15px;
    text-align:center;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M .g-pstyle3 {
    line-height:14px;
    font-size:12px;
    text-align:center;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M .g-pstyle4 {
    line-height:15px;
    height:15px;
    opacity:0.3;
    font-size:10px;
    text-align:center;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M .g-pstyle5 {
    font-weight:700;
    line-height:15px;
    height:15px;
    font-size:12px;
    text-align:center;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M .g-pstyle6 {
    line-height:14px;
    height:14px;
    text-align:center;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M .g-pstyle7 {
    line-height:14px;
    height:14px;
    font-size:12px;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M .g-pstyle8 {
    font-weight:700;
    line-height:10px;
    height:10px;
    font-size:10px;
    text-align:center;
    color:rgb(255,255,255);
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M .g-pstyle9 {
    line-height:10px;
    height:10px;
    font-size:12px;
    text-align:center;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M .g-pstyle10 {
    line-height:10px;
    height:10px;
    font-size:12px;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M .g-pstyle11 {
    line-height:11px;
    height:11px;
    opacity:0.2;
    mix-blend-mode:multiply;
    font-size:11px;
    text-align:center;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M .g-pstyle12 {
    line-height:13px;
    height:13px;
    letter-spacing:-0.011em;
    font-size:11px;
}
#g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M .g-cstyle0 {
    font-weight:700;
}

    @media screen and (min-width:500px){

    #g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-D{

    display:block!important;
    }

    #g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M{


    display:none!important;
    }

}

Tres vidas, un mismo exilio

En marzo de 1939, cuando las tropas franquistas penetran de lleno en el sureste español, tres hombres deciden dejar toda su vida atrás para exiliarse en el norte de África. Bonifacio Caparrós, Juan Alcaraz y Arturo Hernández nunca se llegaron a conocer, pero compartieron destino.

Alicante

Elche

El 28 de marzo de 1939, Hernández embarca rumbo a Orán (Argelia) junto a 3.000 personas en el buque Stanbrook

Murcia

Cartagena

Ambos parten hacia Bizerta el 5 de marzo de 1939

Caparrós, con 27 años, a bordo del buque militar Almirante Valdés

Alcaraz, con 18, en el crucero militar Miguel de Cervantes

Tras un mes retenido en la cubierta del buque sin poder bajar, pasa por campos de concentración de Argelia y Marruecos

Es sometido a trabajos forzados

Bizerta

Argel

Túnez

Orán

Jenchela

Camp

Morand

1

3

Kasserine

Melilla

2

1

Se dedica a curar a sus compañeros en cautiverio

Meheri-Zebbeus

Rabat

ARGELIA

1

Gabès

Hadjerat

Bou Arfa

3

4

MARRUECOS

TÚNEZ

Kenadsa

5

2

Colomb-Béchar

Logra sobrevivir a pesar de las torturas recibidas

En 1944, una vez liberado, Caparrós se queda a vivir en Túnez donde se reúne con su familia. Fallece en el exilio en 1955

Tras la liberación, Alcaraz se instala en Orán. Allí conoce a su mujer y forma una familia. No regresa a España hasta que Franco muere. Fallece en 2011

Una vez libre, trabaja en un hospital de Marruecos. En 1971, Hernández se muda con su familia a Francia. Muere allí veinte años después

Muchos murieron en el olvido. Sus travesías dejaron un sinfín de cicatrices que hoy, 86 años después, siguen doliendo de la misma manera

GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ

FUENTE: MAPA DE DESPLAZAMIENTOS 1939-62 / „DEL ÉXODO Y DEL VIENTO” – JUAN VALBUENA (ED.)

Tres vidas, un mismo exilio

En marzo de 1939, cuando las tropas franquistas penetran de lleno en el sureste español, tres hombres deciden dejar toda su vida atrás para exiliarse en el norte de África. Bonifacio Caparrós, Juan Alcaraz y Arturo Hernández nunca se llegaron a conocer, pero compartieron destino.

Alicante

Caparrós, con 27 años, a bordo del buque militar Almirante Valdés

El 28 de marzo de 1939, Hernández embarca rumbo a Orán (Argelia) junto a 3.000 personas en el buque Stanbrook

Alcaraz, con 18, en el crucero militar Miguel de Cervantes

Ambos parten hacia Bizerta el 5 de marzo de 1939

Cartagena

Tras un mes retenido en la cubierta del buque sin poder bajar, pasa por campos de concentración de Argelia y Marruecos

Es sometido a trabajos forzados

Bizerta

Argel

Túnez

Orán

Jenchela

Camp

Morand

1

3

Melilla

Kasserine

2

1

Meheri-Zebbeus

1

ARGELIA

Gabès

Bou Arfa

3

4

TÚNEZ

5

Colomb-Béchar

2

Kenadsa

Logra sobrevivir a pesar de las torturas recibidas

En 1944, una vez liberado, Caparrós se queda a vivir en Túnez donde se reúne con su familia. Fallece en el exilio en 1955

Tras la liberación, trabaja en un hospital de Marruecos. En 1971, Hernández se muda con su familia a Francia. Muere allí veinte años después

Una vez libre, Alcaraz se instala en Orán. Allí conoce a su mujer y forma una familia. No regresa a España hasta que Franco muere. Fallece en 2011

Muchos murieron en el olvido. Sus travesías dejaron un sinfín de cicatrices que hoy, 86 años después, siguen doliendo de la misma manera

GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ

FUENTE: MAPA DE DESPLAZAMIENTOS 1939-62 /

„DEL ÉXODO Y DEL VIENTO” – JUAN VALBUENA (ED.)


La respuesta, para la investigadora Eliane Ortega, nieta de Gerardo Bernabéu, exiliado desde Alicante a Argelia y nacida en Orán en los años cincuenta, es simple. “En España se hizo correr la mentira de que todos los republicanos eran comunistas. Los franceses tuvieron miedo ante la horda de supuestos comunistas que llegaba a su país. Se creyeron un auténtico bulo. Para evitar el peligro, los encerraron y los sometieron a trabajos forzados, torturas y palizas”. Ortega lleva más de dos décadas tratando de averiguar lo que vivieron los españoles en el Magreb en aquellos años.

Solo 24 horas después de llegar a Orán, Arturo Hernández se convierte en un prisionero anónimo. Recorre dentro de cajas de camiones abarrotadas de exiliados la inmensidad desértica de un país mucho más grande que España. Primero lo llevan a la prisión de Morand. Allí los franceses eligen su destino: será médico en los campos de Colomb-Béchar (Argelia) y Bou Arfa (Marruecos). En ambos los republicanos, cuenta Ortega, construyeron tendidos ferroviarios bajo un calor asfixiante con apenas un litro de agua al día para beber y lavarse.

                                <!--[if IE 9]&gt;-->
            <video style="display: none">










            <!--[if IE 9]&gt;</video>&lt;![endif]-->

            <img src="https://iustitia.bg/wp-content/uploads/2025/12/hijos-del-exilio-republicano-en-el-norte-de-africa-mi-padre-escapo-de-un-infierno-para-meterse-en-otro-mucho-peor-2025-4.jpg" alt="Fotografías de Arturo Hernández durante el exilio. Algunas corresponden a cuando estaba preso en los campos de Colomb-Béchar y Bou Arfa, de los que se encargó de ser médico.">






                        <figcaption class="image-footer">
        <span class="title">
            Fotografías de Arturo Hernández durante el exilio. Algunas corresponden a cuando estaba preso en los campos de Colomb-Béchar y Bou Arfa, de los que se encargó de ser médico.                            </span>
                                </figcaption>

            </figure><p class="article-text">
    Hern&aacute;ndez muere en 1991 en Annecy, Francia, sin volver a vivir nunca en Espa&ntilde;a. Tras la liberaci&oacute;n de los campos consigue trabajo en el hospital marroqu&iacute; de Uchda. En esa ciudad forma su familia. Su historia, el testimonio de su hija, son un espejo del vendaval de desgracia y desarraigo que persigui&oacute; a los espa&ntilde;oles que cruzaron el mar para no ser encarcelados o ejecutados por Franco.
</p><h2 class="article-text"><strong>4.000 expedientes de la di&aacute;spora&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
    Durante su investigaci&oacute;n, Eliane Ortega ha recopilado 4.000 expedientes de prisioneros espa&ntilde;oles en los campos de concentraci&oacute;n norteafricanos. Comenz&oacute; a bucear en archivos argelinos tras leer el diario de su abuelo, en el que narra paso a paso el espanto. Gente com&uacute;n que sufri&oacute; sin compasi&oacute;n el hambre, la infecci&oacute;n, la debilidad muscular, la tortura, el esfuerzo f&iacute;sico extremo, el fr&iacute;o, el calor, la muerte. &ldquo;Hab&iacute;a campos que eran como c&aacute;rceles; hab&iacute;a explotaciones agr&iacute;colas y minas t&oacute;xicas; hab&iacute;a campos donde se constru&iacute;an las v&iacute;as del tren o carreteras o puentes en pelotones de 250 trabajadores; hab&iacute;a otros concebidos directamente para matar, en los que se pegaban palizas o se enterraban prisioneros vivos&rdquo;, enumera.
</p><figure class="ni-figure">









                                <!--[if IE 9]&gt;-->
            <video style="display: none">










            <!--[if IE 9]&gt;</video>&lt;![endif]-->

            <img src="https://iustitia.bg/wp-content/uploads/2025/12/hijos-del-exilio-republicano-en-el-norte-de-africa-mi-padre-escapo-de-un-infierno-para-meterse-en-otro-mucho-peor-2025-5.jpg" alt="A la izquierda, marinos españoles trabajan a destajo en el campo de concentración de Meheri-Zebbeus (Túnez) y pican piedra en el de Gabès (Túnez). A la derecha, un grupo de exiliados españoles posa en el vagón del tren que los transporta, en algún lugar indeterminado entre Túnez y Argelia / &quot;Del Éxodo y del Viento” - Juan Valbuena (ed.)">






                        <figcaption class="image-footer">
        <span class="title">
            A la izquierda, marinos españoles trabajan a destajo en el campo de concentración de Meheri-Zebbeus (Túnez) y pican piedra en el de Gabès (Túnez). A la derecha, un grupo de exiliados españoles posa en el vagón del tren que los transporta, en algún lugar indeterminado entre Túnez y Argelia / &quot;Del Éxodo y del Viento” - Juan Valbuena (ed.)                            </span>
                                </figcaption>

            </figure><p class="article-text">
    &ldquo;Hay muchas personas &ndash;prosigue Ortega&ndash; sepultadas en estos tres pa&iacute;ses sin que sus familias lo sepan. No se puede conocer con exactitud cu&aacute;nta gente muri&oacute; porque no se hac&iacute;an listas de defunciones. El objetivo de las autoridades era tapar lo m&aacute;ximo posible aquella barbaridad&rdquo;.
</p><p class="article-text">
    Ortega es hija del exilio. En Or&aacute;n tuvo una ni&ntilde;ez y una adolescencia apacibles en las que evit&oacute; las penurias de la posguerra espa&ntilde;ola. &ldquo;Toda mi familia tiene la condici&oacute;n tan desagradable de ser exiliada. Es una herida abierta, muy dolorosa, que una lleva dentro. Te obligan material, sentimental, pol&iacute;tica y econ&oacute;micamente a dejarlo todo atr&aacute;s, a cancelar tus ra&iacute;ces, a cambio de sobrevivir. Duele y no se puede camuflar, por mucho que pase el tiempo&rdquo;, dice.
</p><h2 class="article-text"><strong>Morir en el olvido</strong></h2><p class="article-text">
    A muchos refugiados espa&ntilde;oles, ni siquiera despu&eacute;s de la muerte se les acab&oacute; el exilio. Manuel L&oacute;pez Pinal, radiotelegrafista de la Armada republicana que escap&oacute; el 5 de marzo de 1939 de Cartagena con la flota naval, compuesta por 12 buques, un submarino y 4.093 personas, muri&oacute; de tifus en agosto de ese mismo a&ntilde;o debido a las condiciones del primer campo de concentraci&oacute;n al que lo llevaron, una mina de fosfato en Meheri-Zebbeus, en la zona central de T&uacute;nez. Muri&oacute; sin saber si alguien le recordar&iacute;a, si sus padres o su novia llegar&iacute;an a enterarse alguna vez de su desgracia.
</p><p class="article-text">
    El rastro de alguien que muere en un campo de concentraci&oacute;n desaparece. A d&iacute;a de hoy, su sobrino, Xos&eacute; Manuel L&oacute;pez, no ha logrado encontrar sus restos, que yacen enterrados en la negrura de alguna fosa com&uacute;n. Lo &uacute;nico que conserva de &eacute;l es un simple certificado de defunci&oacute;n del hospital m&aacute;s cercano al campo. &ldquo;Lo recluyeron en una mina rodeada por alambre de espino, vigilada a todas horas por soldados senegaleses armados. Lo hac&iacute;an dormir sobre paja llena de piojos. El agua era insalubre. Era todo tan extremo que pronto comenzaron a proliferar las enfermedades. Mi t&iacute;o fue v&iacute;ctima de fiebres tifoideas. Hubo decenas de muertos como &eacute;l&rdquo;, relata.
</p><figure class="ni-figure">









                                <!--[if IE 9]&gt;-->
            <video style="display: none">










            <!--[if IE 9]&gt;</video>&lt;![endif]-->

            <img src="https://iustitia.bg/wp-content/uploads/2025/12/hijos-del-exilio-republicano-en-el-norte-de-africa-mi-padre-escapo-de-un-infierno-para-meterse-en-otro-mucho-peor-2025-6.jpg" alt="En el centro de la imagen, cargando su maleta, el radiotelegrafista exiliado Manuel López Pinal, antes de tomar en Bizerta (Túnez) el tren que lo conducirá sin saberlo al campo de concentración de Meheri-Zebbeus, el 12 de marzo de 1939.">






                        <figcaption class="image-footer">
        <span class="title">
            En el centro de la imagen, cargando su maleta, el radiotelegrafista exiliado Manuel López Pinal, antes de tomar en Bizerta (Túnez) el tren que lo conducirá sin saberlo al campo de concentración de Meheri-Zebbeus, el 12 de marzo de 1939.                            </span>
                                </figcaption>

            </figure><p class="article-text">
    Xos&eacute; Manuel y su familia entera perdi&oacute; a Manuel L&oacute;pez Pinal a los 27 a&ntilde;os y desde entonces lo dan por desaparecido. &ldquo;No hemos podido ni pasar el duelo. Lo hemos buscado por todas partes. Quer&iacute;amos llevarle flores, sentarnos un rato a su lado, hacer nuestro propio luto. El exilio es una marca indeleble de mi infancia y de mi vida. Es convivir con la idea o la carga de que hay algo que no est&aacute; resuelto. Cuando hablamos de Espa&ntilde;a y de descendientes de exiliados no hablamos del pasado, porque para nosotros sigue siendo el presente&rdquo;.
</p><h2 class="article-text"><strong>Sobrevivir al campo de la muerte</strong></h2><p class="article-text">
    En la misma flota naval de la que formaba parte Manuel L&oacute;pez Pinal, y un mes antes de que Arturo Hern&aacute;ndez pasara a ser designado m&eacute;dico de los campos, curando a sus compatriotas sin apenas medios, Juan Alcaraz, miembro de la CNT, huy&oacute; de Cartagena a los 18 a&ntilde;os en el&nbsp;<em>Miguel de Cervantes,&nbsp;</em>el &uacute;ltimo barco militar que escapa del puerto cuando las tropas franquistas rodean la ciudad por los costados. Fue de los pocos civiles que logr&oacute; internarse entre los marinos. Tambi&eacute;n hubo, apunta Victoria Fern&aacute;ndez, 20 mujeres y sus hijos peque&ntilde;os. Fueron alojadas en un antiguo manicomio medio derruido de Bizerta.
</p><p class="article-text">
    &ldquo;Que mi padre consiguiera una plaza en la flota fue 'una suerte'. Y digo esta &uacute;ltima palabra entre comillas, porque &eacute;l nunca se imagin&oacute; lo que iba a vivir. En Espa&ntilde;a dos de sus hermanos mayores fueron detenidos y pasaron cuatro a&ntilde;os en la c&aacute;rcel. Pero mi padre, que era muy joven y no ten&iacute;a ataduras, se fue sin avisar a nadie. &Eacute;l cre&iacute;a que iba a la Francia de la igualdad, la libertad y la fraternidad. Pero se hab&iacute;a escapado de un infierno para meterse en otro mucho peor&rdquo;, dice Jeannine Alcaraz, una de las hijas de Juan, de 79 a&ntilde;os. Ense&ntilde;a una foto de su padre en uno de los campos, la mirada ya algo fatigada, incluso perdida.
</p><figure class="ni-figure">









                                <!--[if IE 9]&gt;-->
            <video style="display: none">










            <!--[if IE 9]&gt;</video>&lt;![endif]-->

            <img src="https://iustitia.bg/wp-content/uploads/2025/12/hijos-del-exilio-republicano-en-el-norte-de-africa-mi-padre-escapo-de-un-infierno-para-meterse-en-otro-mucho-peor-2025-7.jpg" alt="Jeannine Alcaraz, hija del exiliado Juan Alcaraz, posa en su casa de Cartagena. Ella nació en Orán, y nunca escuchó a su padre decir ni una palabra de los cuatro años que pasó aprisionado en los peores campos del Magreb.">






                        <figcaption class="image-footer">
        <span class="title">
            Jeannine Alcaraz, hija del exiliado Juan Alcaraz, posa en su casa de Cartagena. Ella nació en Orán, y nunca escuchó a su padre decir ni una palabra de los cuatro años que pasó aprisionado en los peores campos del Magreb.                            </span>
                                </figcaption>

            </figure><p class="article-text">
    Pas&oacute; primero, en T&uacute;nez, por Meheri-Zebbeus, de donde sali&oacute; ileso, y por Gab&egrave;s, campo ubicado a las puertas del S&aacute;hara que el historiador tunecino B&eacute;chir Yazidi califica &ldquo;de castigo&rdquo;. Los franceses utilizaban vagones de trenes destinados a caballos para transportar a los detenidos espa&ntilde;oles. En Gab&egrave;s picaban piedra soportando temperaturas de m&aacute;s de 50 grados durante el d&iacute;a y bajo cero por la noche. Para las autoridades francesas, profundiza Yazidi, los exiliados no eran personas: eran despojos, figuras humanas sin identidad ni derechos.
</p><p class="article-text">
    Del desierto, Juan Alcaraz fue llevado a Argelia. Primero al campo de Khenchela, en las monta&ntilde;as del nordeste del pa&iacute;s, y luego al de Kenadza, al oeste. All&iacute;, explica Jeannine, conoci&oacute; el verdadero miedo. &ldquo;Mi padre, con su &iacute;mpetu de juventud, era de los que m&aacute;s protestaba contra las injusticias que todos estaban viviendo. Para intentar callarlo lo sometieron a torturas, como la tumba. Le obligaron a cavar un hueco en la tierra y a permanecer acurrucado en &eacute;l durante siete d&iacute;as, sin poder moverse, alimentado de agua y pan duro&rdquo;.
</p><p class="article-text">
    A Juan Alcaraz lo trasladaron despu&eacute;s a Hadjerat. Ese nombre a&uacute;n resuena con fuerza en la memoria y los apuntes de Eliane Ortega. Era conocido como el campo de la muerte. &ldquo;Los altos mandos les promet&iacute;an a los presos que no iban a salir vivos de all&iacute;. Les obligaban a ver c&oacute;mo reventaban a latigazos a los dem&aacute;s&rdquo;, explica la investigadora. El joven logr&oacute; sobrevivir. No se sabe c&oacute;mo. Nunca mencion&oacute; a su familia ni una sola palabra de todo ese periplo. El silencio es un factor com&uacute;n en cada exiliado que despu&eacute;s intenta recuperar una vida ya trastocada para siempre.&nbsp;
</p><figure class="ni-figure">









                                <!--[if IE 9]&gt;-->
            <video style="display: none">










            <!--[if IE 9]&gt;</video>&lt;![endif]-->

            <img src="https://iustitia.bg/wp-content/uploads/2025/12/hijos-del-exilio-republicano-en-el-norte-de-africa-mi-padre-escapo-de-un-infierno-para-meterse-en-otro-mucho-peor-2025-8.jpg" alt="Dibujos de torturas en el campo argelino de Hadjerat, conocido como el &#039;de la muerte&#039;. No se conservaron instantáneas de aquel horror. Debajo, la fotografía del entierro de un exiliado republicano en el campo de Bou Arfa / &quot;Del Éxodo y del Viento” - Juan Valbuena (ed.)">






                        <figcaption class="image-footer">
        <span class="title">
            Dibujos de torturas en el campo argelino de Hadjerat, conocido como el &#039;de la muerte&#039;. No se conservaron instantáneas de aquel horror. Debajo, la fotografía del entierro de un exiliado republicano en el campo de Bou Arfa / &quot;Del Éxodo y del Viento” - Juan Valbuena (ed.)                            </span>
                                </figcaption>

            </figure><p class="article-text">
    Juan Alcaraz fue camarero de bares y&nbsp;<em>ma&icirc;tre&nbsp;</em>de hoteles de Or&aacute;n y Francia el resto de su vida. Se mud&oacute; a Avi&ntilde;&oacute;n en 1964 tras la independencia argelina. No regres&oacute; a Espa&ntilde;a hasta 1976, cuando Franco ya hab&iacute;a muerto. Ten&iacute;a hermanos peque&ntilde;os a los que dej&oacute; en Cartagena siendo unos ni&ntilde;os y no hab&iacute;a vuelto a ver desde el 39. Muri&oacute; en 2011, a los 91 a&ntilde;os.
</p><h2 class="article-text"><strong>Reencuentro 11 a&ntilde;os despu&eacute;s</strong></h2><p class="article-text">
    El exilio tambi&eacute;n pod&iacute;a engullir el porvenir de una familia entera varios a&ntilde;os despu&eacute;s de su comienzo. El teniente de nav&iacute;o Bonifacio Caparr&oacute;s, cuyo hijo mayor, del mismo nombre, tiene hoy 85 a&ntilde;os y vive en Cartagena, muri&oacute; exiliado en T&uacute;nez en 1955 a los 43 a&ntilde;os sin volver a pisar Espa&ntilde;a. Estuvo cuatro a&ntilde;os apresado en los campos de Meheri-Zebbeus y Kasserine y enferm&oacute; all&iacute; del coraz&oacute;n.
</p><p class="article-text">
    Caparr&oacute;s eludi&oacute; un seguro asesinato march&aacute;ndose a bordo del acorazado&nbsp;<em>Almirante Vald&eacute;s.&nbsp;</em>Su hijo Bonifacio, ahora parado junto al mar en el puerto de Cartagena, naci&oacute; un mes despu&eacute;s de que su padre huyera. Creci&oacute; sin saber qui&eacute;n era ni d&oacute;nde estaba. Las cartas que &eacute;ste intentaba mandar a su mujer cuando estaba preso fueron censuradas por el r&eacute;gimen. Logr&oacute; comunicarse con ellos despu&eacute;s de la liberaci&oacute;n, en 1943. Se qued&oacute; a vivir en T&uacute;nez capital. Encontr&oacute; un empleo en un barco mercante y ahorr&oacute; todo lo que pudo para traer a su familia consigo.
</p><figure class="ni-figure">









                                <!--[if IE 9]&gt;-->
            <video style="display: none">










            <!--[if IE 9]&gt;</video>&lt;![endif]-->

            <img src="https://iustitia.bg/wp-content/uploads/2025/12/hijos-del-exilio-republicano-en-el-norte-de-africa-mi-padre-escapo-de-un-infierno-para-meterse-en-otro-mucho-peor-2025-9.jpg" alt="La familia de Bonifacio Caparrós, durante su etapa en el exilio en Túnez, a comienzos de los años cincuenta, antes de su muerte a los 43 años. Acababan de nacer sus dos hijos pequeños y su primogénito, Bonifacio, ya enfilaba la adolescencia. Fue la mejor época que vivieron.">






                        <figcaption class="image-footer">
        <span class="title">
            La familia de Bonifacio Caparrós, durante su etapa en el exilio en Túnez, a comienzos de los años cincuenta, antes de su muerte a los 43 años. Acababan de nacer sus dos hijos pequeños y su primogénito, Bonifacio, ya enfilaba la adolescencia. Fue la mejor época que vivieron.                            </span>
                                </figcaption>

            </figure><p class="article-text">
    Durante ese tiempo, su mujer sirvi&oacute; como criada a un coronel franquista. Era una parte de la humillaci&oacute;n que el franquismo, cuenta Caparr&oacute;s, hizo pasar a mujeres de los marinos huidos. En 1950 se hab&iacute;an cumplido 11 a&ntilde;os desde su exilio, pero al fin lograron reencontrarse los tres en T&uacute;nez.&nbsp; &ldquo;Nos dimos un abrazo eterno nada m&aacute;s vernos. Acababa de conocer a mi padre. Estar all&iacute; era como haber ingresado en otro mundo de libertad. Recuerdo los desayunos de la pensi&oacute;n donde vivimos al principio, el olor del caf&eacute;, la consistencia del pan blanco, el sabor de la leche, del pescado o de la carne. Fue algo m&aacute;s sorprendente para m&iacute;, porque yo no conoc&iacute;a otra cosa. Fue sin duda la etapa m&aacute;s feliz de nuestra vida&rdquo;, cuenta.
</p><p class="article-text">
    El bienestar dur&oacute; pocos a&ntilde;os. &ldquo;Despu&eacute;s de todo lo que pas&oacute;, del tiempo que tard&oacute; en reunirse con mi madre y conmigo, se puso mucho peor del coraz&oacute;n y muri&oacute;&rdquo;.
</p><p class="article-text">
    Bonifacio Caparr&oacute;s fue enterrado en el cementerio de El Kram, en la capital. La familia regres&oacute; a Espa&ntilde;a en 1962, tras la independencia de T&uacute;nez. El reci&eacute;n instaurado gobierno traslad&oacute; sus restos en el a&ntilde;o 1970 sin dar ninguna informaci&oacute;n al respecto.
</p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Le destrozaron la vida por defender la democracia&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
    &ldquo;El exilio es una cosa que te cambia el mundo, que ha impactado en la forma en que cada uno de nosotros, mis hermanos, que nacieron en T&uacute;nez, mis hijos, mis sobrinos, mis nietos, nos hemos ido abriendo camino en la vida. Toda la familia ha crecido con la pregunta de &lsquo;d&oacute;nde estar&aacute; el abuelo'&rdquo;, narra Bonifacio Caparr&oacute;s. Esa pregunta, por fin, en el verano de 2023, encontr&oacute; respuesta.
</p><figure class="ni-figure">









                                <!--[if IE 9]&gt;-->
            <video style="display: none">










            <!--[if IE 9]&gt;</video>&lt;![endif]-->

            <img src="https://iustitia.bg/wp-content/uploads/2025/12/hijos-del-exilio-republicano-en-el-norte-de-africa-mi-padre-escapo-de-un-infierno-para-meterse-en-otro-mucho-peor-2025-10.jpg" alt="Bonifacio Caparrós, hijo de un teniente de navío republicano exiliado de Cartagena a Túnez en marzo de 1939, posa en el puerto en el que embarcó su padre, que murió en el exilio en 1955 sin regresar a España.">






                        <figcaption class="image-footer">
        <span class="title">
            Bonifacio Caparrós, hijo de un teniente de navío republicano exiliado de Cartagena a Túnez en marzo de 1939, posa en el puerto en el que embarcó su padre, que murió en el exilio en 1955 sin regresar a España.                            </span>
                                </figcaption>

            </figure><p class="article-text">
    Cuando lleg&oacute; a la tumba de su padre despu&eacute;s de d&eacute;cadas de b&uacute;squeda, ya no una tumba, como &eacute;l recordaba, sino una fosa com&uacute;n abandonada en la esquina de otro cementerio de la capital, Caparr&oacute;s estaba nervioso. Dice que, al verla, sinti&oacute; un alivio inmenso. Compr&oacute; un ramo de flores en una tienda cercana al cementerio. Hab&iacute;a tra&iacute;do de Espa&ntilde;a una tela con los colores de la bandera republicana. La coloc&oacute; junto a la placa de hormig&oacute;n de la fosa en la que no hay inscrito ning&uacute;n nombre.
</p><p class="article-text">
    &ldquo;Sent&iacute; que ten&iacute;a que dejar la bandera ah&iacute; con &eacute;l. A mi padre le destrozaron la vida por defender esa bandera, esa legalidad democr&aacute;tica&rdquo;, concluye. En el horizonte del puerto de Cartagena, un puerto bastante m&aacute;s luminoso que aquel de 1939, hay buques acorazados de guerra. Es imposible apreciarlo, porque lo borra la curvatura del mundo y la distancia, pero a lo lejos, a tan solo 200 kil&oacute;metros, est&aacute; el Magreb de los migrantes: el Magreb de aquel exilio espa&ntilde;ol.
</p>  Hijos del exilio republicano en el norte de África: “Mi padre escapó de un infierno para meterse en otro mucho peor" 2025 IUSTITIA.BG - Investigations 2009-2025 2025-12-24 20:43:46 Últimas noticias, noticias del mundo, noticias del país, noticias más importantes, últimas noticias, lo más importante, lo último del día, Justicia, Petar Nizamov, Plumas, Petar Nizamov- Plumas, Justicia bg, iustitia.bg, iustitia, iusticia, usticia, investigación, Burgas, Bulgaria, noticias, noticias de última hora, noticias del día, noticias de hoy, noticias de hoy, noticias de Bulgaria, Las noticias de Bulgaria, noticias blitz, noticias principales, lo más importante, lo más comentado, últimas noticias, Boyko Borisov, noticias, tiempo, coronavirus, noticias, noticias, tiempo, facebook, youtube, facebook, instagram, noticias de hoy, noticias de última hora, noticias de hoy, noticias de hoy, noticias, noticias bg, noticias principales, noticias de última hora, noticias bg, sitio de noticias, todas las noticias, noticias bg, noticias de última hora, lo último, últimas noticias bg, noticias de hoy, noticias de hoy, noticias de última hora, últimas noticias, hoy, noticias bg, noticias, noticias vesti, noticias 24 horas, vesti bg novini, Noticias internacionales, Bird BG, Bivol BG, Bivol, Trud BG Novini, últimas noticias de hoy, noticias de Novinite BG, Hola Bulgaria, escudo de armas de partidos políticos, Delyan Peevski, escandaloso, Televisión Nacional Búlgara, Europa Libre, televisión, escándalo, exclusivo, en directo, TV en directo ahora mismo, TV, TV online, programa de TV, BG, en directo ahora, noticias de TV, online, TV en directo online, tribunal, tribunal de Burgas, tribunal de distrito de Burgas, tribunal de Burgas, tribunal de distrito de Burgas, tribunal de distrito de Burgas, tribunal de apelación de Burgas, fiscal de Burgas, fiscalía de Burgas, fiscalía del distrito de Burgas, fiscal jefe, Ivan Geshev, fiscal Geshev, Tsatsarov, MVR Burgas, ODMVR Burgas, ODP Burgas, policía de Burgas, policía del distrito de Burgas, fiscal Tsatsarov, casos SGS, tribunal de Varna, presidente del Tribunal Supremo de Justicia, decisiones judiciales en casos civiles, decisiones en casos, tribunal de Plovdiv, decisión judicial, decisiones de casos, tribunal de Varna, penal, casos, distrito, decisiones del tribunal de distrito, trabajo en el tribunal, presidente del Tribunal Supremo de Justicia, jueces del Tribunal Supremo, tribunal de Sofía, jueces adjuntos, Plovdiv, tribunal de Plovdiv, jueces de Plovdiv, Tribunal Supremo, Inspección del Tribunal Supremo de Justicia, Consejo Supremo de la Judicatura, Tribunal Supremo, Consejo Supremo de la Judicatura, abogado, abogado de casos penales, abogado de casos civiles, abogado de casos matrimoniales, abogado administrativo, derecho penal, proceso penal, derecho civil, proceso civil, derecho administrativo, derecho constitucional,<div class="media_block"><img src="https://iustitia.bg/wp-content/uploads/2025/12/hijos-del-exilio-republicano-en-el-norte-de-africa-mi-padre-escapo-de-un-infierno-para-meterse-en-otro-mucho-peor-2025.jpg"></div>
Next Post

Вашият коментар

Вашият имейл адрес няма да бъде публикуван. Задължителните полета са отбелязани с *

гугъл новини, гоогле новини, гугъл нюз, гъгъл нюз, google news, news google, google.bg, news.google.bg, Юстиция, новини, последното, най-важното, видео, телевизия, радио, Новини, петър низамов

Последни публикации

[contact-form-7 id=“45ced39″ title=“Contact form 1″]